

Tal y como era de suponer, B&W ha desarrollado su estación de acoplamiento iPod aplicando los mismos estándares de calidad que rigen en los altavoces que figuran en los Abbey Road Studios o en Skywalker Sound.
Los altavoces son la sala de control de cualquier altavoz y los de medios y agudos del Zeppelin han sido desarrollados a partir de los incorporados en nuestras cajas acústicas satélite M-1, consideradas por la prensa especializada de todo el mundo como el no va más entre los diseños de su clase. A ellos se añade un altavoz de subgraves interno ubicado en la zona central de la parte más profunda del estilizado recinto del Zeppelin, donde maneja el extremo grave con fuerza y autoridad.
Estos altavoces son alimentados por tres amplificadores de alta calidad (uno para el canal izquierdo, uno para el canal derecho y uno para el subwoofer). La mayoría de sistemas de altavoces para iPod carecen del último de ellos, pero el Zeppelin fue concebido más para proporcionar el tipo de sonido que uno esperaría de un sistema de componentes separado que de unos altavoces para iPod convencionales.


Los dos altavoces de medios que proporcionan el grueso del fascinante sonido del Zeppelin se basan en conos de fibra de carbono que han sido optimizados con ayuda de la interferometría láser más avanzada. Ranuras rellenas de resina dispuestas estratégicamente en los conos reducen drásticamente los efectos nocivos de las ondas estacionarias, haciendo que la música suene más limpia, clara y rebosante de vitalidad.