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Aluminium Tweeters

Tweeters de Aluminio: amplían el sonido más allá del oído humano.

Los delicados golpes de un cepillo sobre la superficie de un platillo sólo puede capturarlos un tweeter con un funcionamiento realmente lineal. Y esto significa que utilice una cúpula que permanezca rígida y funcione como un pistón en toda su gama de funcionamiento. La mayoría de las cajas acústicas de Bowers & Wilkins presentan tweeters de cúpula de aleación. Nuestros tweeters más recientes, como los de la Serie 800, presentan una bobina móvil “abombada” y una pieza de polo plateada, que amplían el ancho de banda en bastante más de una octava por encima de los límites del oído humano y hacen que resulte bastante innecesario un “supertweeter” separado. Es una creencia común que los mejores materiales para los diafragmas de un altavoz, sean los conos o las cúpulas, son aquellos que muestran cierta rigidez.


Es una creencia común que los mejores materiales para los diafragmas de un altavoz, sean los conos o las cúpulas, son aquellos que muestran cierta rigidez. El principio se basa en que el diafragma se comporta como el pistón perfecto y no sufre los problemas de retrasos asociados con las rupturas de diafragma. Al igual que en muchos otros aspectos de la vida, este enfoque tiene una base cierta, pero no es de ningún modo una panacea universal. Ningún material cuenta con la rigidez infinita y en algún momento habrá una frecuencia en la que el diafragma dejará de funcionar como el pistón perfecto. Debido a que los materiales muy rígidos también tienden a contar con una amortiguación interna baja, la ruptura, cuando suceda, puede ser muy grave. Las resonancias resultantes tienen lo que llamamos Q alta.



El término Q dispone de dos significados en acústica. Puede referirse a la directividad del altavoz – cuanto mayor sea la Q más estrecha será la difusión del sonido - esto es más probable que lo observe en usos donde un orador se dirige a un público. En este caso, sin embargo, la Q se refiere a la nitidez de la resonancia – cuanto mayor sea, mayor es la resonancia que se afina alrededor de una única frecuencia, ofreciendo un gran pico en la respuesta de frecuencia.

Como con una campana, la resonancia de una Q alta seguirá sonando tiempo después de que la señal aplicada se haya detenido. Esto no es bueno y el diseñador debería asegurarse que la respuesta del altavoz en la región de estas resonancias queda bien atenuada por el divisor de frecuencias. A la práctica, esto significa que la frecuencia de corte del filtro del divisor de frecuencias debería establecerse a al menos 1½ o, preferentemente, a 2 octavas por debajo de la frecuencia de resonancia más baja. Otro problema potencial con los diagramas rígidos trata de la directividad: cuánta respuesta fuera del eje de simetría se distancia de la respuesta en eje. La amplitud de dispersión de sonido depende de la tasa de longitud de onda del sonido del diámetro del diafragma. Cuanto más alta sea la frecuencia, más corta la longitud de onda y más estrecho se hace el haz del sonido. Una variación excesiva en la difusión del sonido con la frecuencia provocará que los oyentes que estén sentados lejos del punto central de escucha escuchen un balance de sonidos distinto y un cambio en el carácter de diversos instrumentos. También afectará a la imagen del sonido. En casos graves, la posición de un instrumento puede parecer cambiada con la frecuencia.

¿Cómo evita estos problemas el diseñador? Creando un diafragma más pequeño hará que se eleve la frecuencia de resonancia más baja y ampliará la dispersión. Desgraciadamente, un diafragma pequeño tiene que ir más allá que uno más grande para producir cierto nivel de sonido y tiende a producir mayores niveles de distorsión armónica e intermodular. La solución, por tanto, es utilizar más altavoces de forma que cada uno cubra un ancho de banda suficientemente estrecho y los niveles de salida se puedan mantener altos, la dispersión más igualada y la distorsión más baja. ¿Cuántos altavoces? Para realizar la tarea correctamente, una banda completa de audio requiere un mínimo de cuatro y no es por casualidad que nuestro altavoz Nautilu™, cuyos diafragmas son todos de aluminio, sea de 4 vías.


En cuanto a otros altavoces de nuestra gama, el uso de aluminio generalmente está restringido a tweeters y altavoces de graves. Es esencial un material rígido si uno desea un tweeter con bobina móvil que se extienda bien en la región de los ultrasonidos. En los bajos, el material rígido es más capaz de sobrellevar la deformación de las altas presiones dentro del recinto y las fuerzas impulsivas de la bobina móvil, proporcionándole la mejor respuesta dinámica. En la gama media, cuando ese utiliza un altavoz para cubrir un ancho de banda amplio, un material más flexible con un comportamiento de roturas específicamente controlado como el Kevlar® es una opción más adecuada. Con altavoces combinados de bajos/gama media, la preferencia se otorga a los requisitos de la gama media, donde el oído es más sensible.

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