Acerca de Bowers & Wilkins

John Bowers

“Si fabricas un producto mejor, lo comprarán”.

Esta frase tan sencilla no es ni más ni menos que el enfoque que John Bowers quiso darle a la compañía que fundó. Y es la fuerza impulsora que todavía mueve a la compañía de hoy día, dos décadas después de su muerte.

John Bowers nació en 1922, y durante la Segunda Guerra Mundial se unió al Cuerpo Real de Señales donde sirvió como jefe de operaciones especiales en contacto clandestino por radio con los espías aliados de la resistencia de la Europa ocupada. Su base estaba en el mundialmente conocido Bletchley Park y también paso algún tiempo detrás de las líneas enemigas. Fue durante su tiempo en las fuerzas armadas cuando conoció a Roy Wilkins, que después daría su nombre a una mitad de Bowers & Wilkins.

Después de la guerra estudió en la Universidad Técnica de Brighton y se graduó en Ingeniería de Teleconmunicaciones. Con los conocimientos adquiridos se unió a su antiguo colega del ejército Wilkins, y abrieron un negocio en Worthing al que llamaron Bowers & Wilkins Ltd. Estaba especializado en radios y televisores.


No obstante, John Bowers era un gran apasionado de la música clásica por lo que no mucho antes de abrir el negocio, siempre había trabajado con equipos de alta fidelidad. Como ferviente aficionado a los conciertos, se sentía muy decepcionado por la reproducción del sonido que ofrecían los mejores equipos del momento y se propuso mejorar la calidad modificando los altavoces existentes. Sus experimentos le hicieron darse cuenta de que tenía dotes para el diseño de auriculares.

Como resultado, empezó a diseñar y a fabricar altavoces en algunos de los garajes que se encontraban en la parte de atrás de la tienda que habían sido modificados para diseñar, montar y guardar los frutos de su nueva compañía, B&W Loudspeakers Ltd. El primero de estos nuevos productos fue la P1. Se trataba de una caja acústica de madera de treinta centímetros y medio de altura con altavoces de EMI y de Celestion.

Desde el principio, la compañía de John se dedicó al diseño, desarrollo y perfeccionamiento de una marca que estuviera a la altura de cualquiera de las más famosas del mundo. Donde la ingeniería acústica y el estilo fueran socios por igual y el resultado fueran unos productos de calidad inigualable. La idea esencial de Bowers & Wilkins sigue siendo la misma: que una caja acústica de alta fidelidad sea para el oído lo mismo que un vidrio esmaltado impecable lo es para el ojo; permitiendo el paso limpio de una imagen sensorial, incorrupta y fiel en todos y cada uno de los matices del original.

La P1 fue todo un éxito y y con los beneficios adquiridos John Bowers compró una colección de equipos de pruebas de audio: un radiómetro con oscilador y un registrador de pluma. Una vez adquirido el equipo, todas las cajas acústicas fabricadas por B&W Loudspeakers Ltd incluían su propio certificado de calibración.

A la P1 le siguió la P2, que tenía un aspecto similar pero utilizaba un altavoz diferente. Pero el verdadero objetivo de John Bowers era poder diseñar y construir una caja acústica totalmente para casa. Ese deseo se hizo se hizo realidad en 1969 con la DM70, un gran hito en la historia de Bowers & Wilkins. La DM70 tenía un cuerpo curvo verdaderamente característico, con un tweeter electrostático. Las críticas fueron enormemente positivas, lo cual animó a Bowers a embarcarse en cosas aún mayores, además de que abrieron las puertas de Bowers & Wilkins al mercado europeo y al resto del mundo. En 1973, un 60 por ciento aproximadamente de la producción de Bowers & Wilkins era exportada lo que llevó a que la compañía recibiera por primera vez el Premio a la Industria de su Majestad la Reina.

A lo largo de toda su carrera, John mantuvo muy buenas relaciones con algunos ingenieros de grabación que le ofrecieron valiosísimos consejos sobre cómo podían mejorarse las cajas acústicas. Como resultado de estas relaciones, en 1979 B&W lanzó la famosa 801 que pronto se convertiría en la caja acústica de referencia de prácticamente todos los estudios de gragación de música clásica del mundos, incluidos los de EMI Abbey Road, Decca y Deutsche Grammophon.


En la década de los 80, Bowers se involucró más profundamente en el trabajo de investigación y desarrollo de la compañía y se convirtió en una pieza clave en la fundación y desarrollo del Centro de Investigación de Steyning.

Esta separación entre investigación y producción dio lugar a una libertad de pensamiento y experimentación que más tarde llevaría a a algunas de las tecnologías más innovadoras y productos más icónicos y populares de Bowers & Wilkins. Se trató de un gran principio de John Bowers y aún hoy día sigue siendo uno de los valores esenciales de Bowers & Wilkins.

Bowers siguió siendo un ferviente apasionado de la música clásica. Manteniendo el enfoque de Bowers & Wilkins sobre la importancia de que las cajas acústicas deben llevar al oyente al sonido más parecido posible al que los artistas e ingenieros de grabación escuchan en el estudio, John Bowers falleció en 1987, pero esta visión permanece en el corazón de la compañía que fundó. El Centro de Investigación de Steyning sigue innovando y el legado de la pasión de Bowers por la experimentación tecnológica queda patente en productos como la Nautilus y otros productos más recientes de Bowers & Wilkins.

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