
Una cosa es dominar el arte de lograr que pueda disfrutarse de un sonido impecable y, otra, transferir ese arte a una carcasa compacta, móvil, vibratoria, en la que apenas se dispone de espacio para montar altavoces y mucho menos recintos. Pero a Bowers & Wilkins le encantan los desafíos. Es precisamente nuestra obsesión por un reto particular el que nos ha llevado a lograr todos nuestros avances tecnológicos y a diseñar soluciones. Después de 45 años, estamos más cerca que nadie de crear la caja acústica perfecta, una que no añada ni quite nada de la interpretación original. En la actualidad, las innovaciones y conocimientos que hemos desarrollado, reconocidos como los mejores del mundo, pueden aplicarse a cualquier sistema de car audio sin transigencia alguna. De modo que, suceda lo que suceda en el exterior, dentro podrá disfrutar de la claridad cristalina y la potencia de excitación de los mejores sistemas de altavoces de Bowers & Wilkins. Un sonido que, esté donde esté, le hará sentirse como en casa.
Un buen ejemplo de tecnología o principio original de Bowers & Wilkins que ha sido adaptado para su empleo en el interior de un automóvil es el Micro Matrix™. En nuestros sistemas de altavoces convencionales, un conjunto de “costillas” y travesaños interconectados entre sí refuerzan el recinto desde el interior. Al reducir el espacio interno a una serie de células independientes con gran capacidad de absorción de impactos, añaden resistencia al armazón externo, reduciendo una serie de vibraciones que en el caso de una caja acústica pueden afectar seriamente a las prestaciones finales. El Micro Matrix realiza un trabajo equivalente. El sistema –patentado- comprende paneles frontales (salpicadero) y posteriores constituidos por miles de células centelleantes –a modo de colmena- en las que se montan los altavoces de agudos y medios. Ligera pero notablemente rígida, la estructura de aluminio ejerce una diferencia drástica en las características amortiguantes del panel, amortiguando cualquier vibración como si de una esponja se tratara.
Uno de los mayores desafíos a los que enfrenta el replanteamiento del car audio es la reproducción de los graves, es decir cómo hacer que éstos sean lo suficientemente opulentos sin recurrir a recintos que ocupen el interior del coche o bloqueen la visión del tráfico que tenemos detrás. Creemos que hemos encontrado la respuesta. Ubicado en el contorno inferior de cada una de las puertas delanteras encontramos un discreto y nuevo desarrollo destinado a la reproducción de los graves: los altavoces con “Haz de Graves” (“Bass Beam”) de Bowers & Wilkins. Aprovechando la geometría larga y hueca de la puerta, el diseño que hay detrás del “Haz de Graves” es capaz de desplazar de manera eficiente un gran volumen de aire. Ello contribuye a proporcionar el tipo de graves de radiación frontal que caracteriza a los sistemas de entretenimiento para el automóvil realmente buenos. Sus ojos apenas se enterarán, pero le aseguramos que sus oídos sí.
El diamante es el material natural más duro conocido por el hombre. Puede cortar piedras y metales y pulverizar vidrio. Y es el que más se acerca a las propiedades del hipotético material ideal para la cúpula de un tweeter, léase rigidez infinita y masa cero. Cuando realizamos simulaciones en ordenadores sobre el comportamiento de las cúpulas de aluminio y de diamante, el comportamiento pistónico casi perfecto de las segundas continuó hasta frecuencias mucho más altas. Todo lo que teníamos que hacer era fabricar una. Para ello, acudimos al mejor productor de diamantes industriales del mundo, cuya técnica de deposición química al vapor incluye la cristalización de una “escarcha de carbono” en forma de cúpula a unas temperaturas muy cercanas a las de la superficie del sol. Cuando la escuchamos, coincidió con todas nuestras previsiones, pues seguía el perfil de respuesta ideal mucho más allá de los límites del oído humano.
Tradicionalmente ha sido el conductor quien ha disfrutado del mejor sonido en el interior de los automóviles. Por el contrario, los pasajeros tenían que conformarse con una calidad sonora de segunda e incluso tercera clase. Estos días han pasado ya a la historia. La solución de Bowers & Wilkins es una distribución del sonido que pone al alcance de cada uno una calidad sonora de alto nivel. Así, los pasajeros que viajan en la zona posterior del Jaguar C-XF notarán la presencia de tres pequeños altavoces situados encima de sus cabezas. Este bloque, controlado por un procesador digital de señal, puede ajustarse para “direccionar” el sonido hacia los ocupantes traseros, produciendo un imagen sonora de una claridad y una presencia extraordinarias. Esta disposición única proporciona al sonido una distribución y una direccionalidad extraordinarias sin distraer a aquellos que viajan delante. No deje que sus reducidas dimensiones le engañen; estos altavoces son de gama completa. Para completar el sistema de sonido envolvente, los altavoces de dispersión ampliada integrados en la bandeja trasera están diseñados para producir una curva de respuesta en frecuencia uniforme en si eje de simetría, superando de este modo los problemas inherentes a los altavoces de radiación directa colocados detrás de las cabezas de los oyentes.

El más extraordinario sistema de audio jámás integrado en un automóvil de serie.
Jaguar XJ
Los conductores del XF pueden disfrutar de una calidad de sonido dinámica y de una riqueza asombrosa gracias al sistema de audio de Bowers & Wilkins.
Jaguar XF
El sistema de audio de Bowers & Wilkins en un automóvil deslumbrante: una combinación impresionante.
Jaguar XK
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